ECTASIA DUCTAL

Ginecología

Dilatación de los conductos galactóforos. Su origen es displásico, con atrofia del revestimiento epitelial, fibrosis y retracción de las paredes. Se manifiesta en la edad adulta y con más frecuencia, en el periodo de involución mamaria, por lo que la edad de aparición oscila entre los 40- 60 años. Clínicamente es asintomática, apareciendo como primer signo un derrame espontáneo e intermitente por el pezón, de consistencia pegajosa que fluye por uno o varios orificios. Esta secreción espesa, cremosa y de color pardo verdoso al retenerse, obstruye los conductos e infiltra las paredes, originando Galactofiritis. A medida que progresa, el derrame se convierte en seroso, serosanguinolento o claramente hemático. La mujer indica prurito, quemazón, tirantez del pezón, hasta que el proceso finaliza con la retracción del pezón por fibrosis del conducto. En la fase en la que se ha formado el granuloma, clínicamente se palpa un tumor bajo la areola y la fibrosis de los conductillos puede causar hundimientos y distorsión de la piel adyacente. En esta etapa ocurren fenómenos de inflamación, dolor y enrojecimiento, pudiendo ir acompañados de adenopatías axilares. Cuando el proceso es más avanzado, se palpa un tumor firme, escasamente delimitado y fijo al tejido mamario que puede retraer el pezón y la piel. Hay que hacer un diagnóstico diferencial para no confundirlo con un Carcinoma Sub-areolar. Si el proceso es leve no precisa tratamiento, pero cuando es molesto, se realizará la extirpación de los conductos galactóforos afectados.


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